El Titanic de López Obrador: Promesas hacia un curso de colisión

jueves, 12 de julio de 2018/Efraín Klerigan/MXpress. -El gobierno que semblantea Andrés Manuel López Obrador aparenta ser el Titanic, parece inhundible por la fuerza electoral con la que llega, pero el capitán insisten en guiarlo en un curso hacia la colisión.

En teoría puede meter 310 diputados y manejar la constitución, sacar la sede de las dependencias de Ciudad de México, nombrar representantes o virreyes regionales, cortar los salarios de la burocracia para que nadie gane más de 80 mil pesos, revocar leyes de la Reforma Educativa.

Por lo pronto el presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Joel Ayala, le dijo que no permitirán recortes de personal sindicalizado, cono lo anunció Alfonso Romo, que solamente apoyarán que salga en principio una dependencia para ver cómo funciona y que para ello el Estado le tiene que poner la vivienda

“FSTSE tiene una posición muy clara, de siempre, vivienda amplia, digna para que la familia pueda habitar en condiciones aceptables”.

No hay un costeó aún para la inversión forzosa que se debería hacer para sacar 30 dependencias y ponerlas en ciudades del interior del país, ni tampoco se ha anunciado un plan de qué se haría con los edificios que son sede de las dependencias o institutos, en la Ciudad de México.

Se habla de un millón 200 mil personas a las que habrá que indemnizar por despido injustificado o dar viáticos porque además de que deberían abandonar la ciudad donde han hecho su vida, su casa, sus familiares, amigos y las escuelas para los hijos, tienen que encontrar casas y escuela en los lugares a donde los enviarán, donde seguramente  no podrán encontrarlas en cantidad y calidad.

Y en cuanto a los salarios y las prestaciones para la burocracia media y alta, no es tan sencillo como parece decirle a un profesionista especialista en su área que hoy gana 100 mil o más, tiene prestaciones como vehículo y gastos médicos, decirle: “desde mañana ganas 80 mil pesos, te quedas sin carro y sin prestaciones”, es decirle que los vas a indemnizar porque se va a ir, y bajar el salario en causa de recisión de contrato imputable al patrón.

¿Y luego, el nuevo Gobierno donde encontrará técnicos con la capacidad y la experiencia de los desplazados, con salarios de no más de 80 mil pesos con Issste o IMSS y sin más prestaciones? ¿Hay quien quisiera la carga de Secretario General, secretario técnico de una comisión (Trabajos de 18 horas en temporada de sesiones y con muchos jefes gritando) del Senado o de la Cámara de Diputados por 80 mil pesos? ¿Hay reemplazos baratos que tengan la capacidad?

¿Aceptaría usted ser el director de una planta de la CFE o de Pemex por 80 mil pesos mensuales? ¿Se echaría a cuestas la responsabilidad de una aduana complicada por 80 mil pesos sin prestaciones?

El problema de los salarios reside en que López Obrador nunca ha tenido que ganarse el salario con base a su competencia profesional y por eso repudia que otros lo tengan, pero dudo que haya quien quisiera ser el jefe médico del IMSS o del ISSSTE por 80 mil pesos, o que actuarios, ingenieros en software o economistas acepten enormes responsabilidades en el SAT por un salario más bien, miserable.

¿Qué es revocar la reforma educativa, es eliminar las escuelas de tiempo completo, eliminar los ascensos de maestros por capacidad y no por política sindical? ¿Qué es revisar los contratos otorgados por Pemex: qué va a hacer si sus censores encuentran una irregularidad en el contrato a una empresa que ya invirtió docenas de millones de dólares? ¿Cómo reaccionarían los mercados si suspende la obra del Nuevo Aeropuerto Internacional?

¿Parece que el que será el cuarto presidente del Siglo XXI, dejó sus ideas en 1970 y no conoce el límite entre las promesas de campaña y las posibilidades reales de un gobierno ceñido en la legalidad que tanto propala?

 

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