Importaciones de gasolina necesitan menos compradores y no más oferta

OPINIÓN

Viernes 20 de julio de 2018/Efraín Klerigan/MXpress. –La pregunta es si el futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador engaña a la gente prometiendo que no habrá aumentos de precio o su equipo no sabe que al subsidiar el precio, reparar y construir refinerías, reventará las finanzas públicas.

Hace 18 meses México dejó que fuera el precio internacional del crudo, la oferta y demanda interna, la que fijar el precio de los combustible desde entonces el precio internacional del petróleo crudo no ha dejado de subir.

La mezcla mexicana que estaba en 37 dólares el barril en enero de 2017 se cotiza actualmente en 65 dólares el barril, de haber mantenido el precio con subsidios, el gobierno mexicano estaría pagando uno 140 dólares por barril de gasolina que se venda en el mercado.

La única forma de bajar el precio de un producto sujeto a oferta y demanda es aumentar la oferta o bajar la demanda, y esto último es lo correcto, porque, aunque hay muchas quejas por el precio, México es aún el segundo país no desarrolado en consumo de gasolina por habitante con 360 litros por habitante.

Pero en un país tan desigual como México subsidiar la gasolinas es favorecer al 30 por ciento de la población con mayores ingresos, la cual consume el 76 por ciento de la gasolina, mientras el 30 por ciento con menos ingresos consumo poco menos del cinco por ciento.

Las recomendaciones para bajar el consumo de combustibles son ciclovías protegidas, transporte publico más eficiente y no contaminante, que utilice biodiesel o electricidad.

Promociones fiscales en la adquisición de vehículos eléctircos, híbridos, de hidrógeno, y aumentar al máximo posible la mezcla de etanol o incluso, comenzar a armar vehículos con etanol.

Las acciones anteriores sí tendrían un efecto notorio sobre las importaciones de gasolina, y las inversiones se requerirían para aumentar las estaciones de carga de electricidad, hidrógeno y etanol, aumentar las plantas solares.

Sin embargo. en cuanto a energías alternativas el programa del virtual presidente electo no considera esto entre las prioridades que sí son, producir y vender más gasolina y tal parece que la realidad de México fuera la de 1970.