Muñoz Ledo “lava la cara” a Manuel Bartlett

Bartlett dijo en 1994 que nunca hubo fraude, y en 2008 que fue De la Madrid, ahora culpa a Salinas y dice que es inocente como Pepe el Toro

Martes 7 de agosto de 2018/Efraín Klerigan/MXpress. -, Porfirio Muñoz Ledo quien será líder de los diputados de Morena encontró que el ex Secretario de Gobernación,  de Educación, ex Gobernador de Puebla y ex Senador, Manuel Bartlett Díaz, es inocente de la “caída del sistema”.

Los mismos políticos que calificaron a Bartlett en 1988 como un delincuente electoral, ahora encuentran que ha vivido en “olor a santidad”, al menos, desde fue designado como presunto director general de la Comisión Federeal de Electricidad, por Andrés Manuel López Obrador.

Muñoz Ledo.

En una declaración a la Agencia Quadratín, Muñoz Ledo describió el fraude electoral de 1988 como monstruoso, burdo y como el Presidente Miguel de la Madrid no era un político, le entregó el problema a Carlos Salinas de Gortari y no a su secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz a quien exculpa.

Por ello es Salinas el siniestro y Bartlett el engañado: Era en el interior del PRI el rival de Carlos Salinas y le tenían un miedo espantoso, por eso el día de la elección el débil Miguel de la Madrid le dio el control de la política ese día a Salinas, entonces Manuel no hizo nada…

Aunque como Secretario de Gobernación Bartlett era el Presidcente de la Comisión Nacional Electoral (No existía el IFE)  “ Lino Gamboa, secretario de Miguel de la Madrid, él hizo las llamadas a los gobernadores para que no mandaran los resultados para darles tiempo, 15 días, de cambiar las actas.

PLM.jpg“Entonces Manuel no tiene que ver en eso porque lo hicieron a un lado, él no dijo que se cayó el sistema, dijo que se calló”, afirma Muñoz Ledo a Quadratín, en un nuevo giro de una vieja historia.

Pero los medios durante 30 años han registrado que el 6 de julio de 1988 por la noche el Gobernación, Manuel Bartlett Díaz,  informó que: “se cayó el sistema” (de computo) por lo  que suspendió la información de los resultados electorales desde las diez de la noche.

“A las 23:00 horas, Rosario Ibarra de Piedra, Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel J. Clouthier, candidatos a la presidencia, se presentan en la Secretaría de Gobernación, en donde entregan un documento titulado ‘Llamado a la legalidad’.

La declaración de don Porfirio, quien fue Presidente del PRI en 1975 y 1976, partido al que describia como el único capaz de condiucir al país, pasa por alto las declaraciones que el mismo Bartlett ha dado a través de los años, como una a Proceso en 2008, cuando dijo:

“El entonces presidente Miguel de la Madrid le pidió no dar información la noche de la elección, ya que si se oficializaba en ese momento –con datos parciales– que Cárdenas Solórzano iba ganando, al final nadie aceptaría un resultado distinto”, señala Proceso en declaraciones no negadas pero que refutan las versión actual de Muñoz Ledo.

Desde la caída del sistema, Bartlett fue recompensado con la Secretaría de Educación, la gubernatura de Puebla y una senaduría, en la cual comenzó a controvertir al gobierno panitas de Vicente Fox, cuando hablaba de abrir a la coinversión público- privada a Petróleos Mexicanos.

También omite mencionar que Salinas de Gortari fue quien le ganó a Bartlett la designación de la candidatura presidencial que hizo Miguel de la Madrid Hurtado.

El periodista Carlos Flores Mancilla menciona en su columna “Hora Política” que en 1994 el Gobernador de Puebla, Manuel Bartlet, declara:   “Considero que es importante no deslegitimar los procesos políticos, los procesos electorales de México, que son fundamentales para establecer gobiernos democráticos, libres y capaces de funcionar en beneficio de todos los mexicanos. Por ello reitero que es una mentira, que no tiene más fin que deslegitimar un proceso que se llevó a cabo en 1988, apegado estrictamente a la ley, cubriéndose todas las fases conforme lo establecía un nuevo código, entonces electoral, que hizo abiertas todas las informaciones y que fue computado por miles de mexicanos en más de 50 mil casillas en donde participaron los partidos políticos; fue computado después en 300 comités distritales con la participación de todos los partidos.

“En ningún momento de ese proceso se tuvo ocultamiento de datos, los cuales fluyeron permanentemente y eso consta en los medios de comunicación de esa época.

“El sistema de computación que se estableció en la ciudad de México, no tiene nada que ver, ni tuvo nada que ver con la elección, porque la elección, el cómputo y el análisis de la misma se realizaba en las casillas y en los comités distritales, con la participación de todos los partidos políticos.

 “Se presentaron las actas, se leyeron, se anotaron públicamente en pizarrones  y ustedes señores periodistas, solo necesitan acudir a los periódicos de esos días, para ver en los comités distritales de Puebla, aquí mismo en la ciudad, conforme iban llegando las actas, conforme las terminaban de computar se iban presentando. Las actas se colocaban en las paredes en donde se encontraban las casillas, las iban anotando y las iban presentando públicamente por primera vez en la historia electoral mexicana.

“En lugar de guardar las actas y se presentaban al electorado hasta 8 días después, en la elección de 1988, una por una, conforme fueron llegando se pusieron en grandes pizarrones y las pudieron leer todos los representantes de los partidos políticos, los ciudadanos y los medios de comunicación.

“Los partidos políticos tenían además sus actas firmadas y tuvieron la oportunidad de revisarlas durante un largo proceso que duró muchos meses y en donde se analizó una a una, varias veces, en las casillas, en los comités distritales y posteriormente en la Comisión Federal Electoral”.