Una cosa es inocencia y otra no probar los delitos

OPINIÓN

Lunes 20 de agosto de 2018/Efraín Klerigan/MXpress. -Cuando alguien como Elba Esther Gordillo Morales grita que es inocente, el término de inocencia se pervierte.

“La Maestra”, en ninguno de los Amparo o sentencias con los que obtuvo su libertad se escribe la palabra inocencia, se dice con claridad que la Procuraduría General de Justicia no pudo probar que la responsabilidad en los delitos que le imputaba.

De los recursos se advierte, más que la inocencia de una líder sindica perversa y enriquecida bárbaramente, que la PGR es absolutamente ineficaz para investigar delitos que imputó, pero de ahí poder gritar a los cuatro vientos:

“Soy inocente, recuperé la libertad y la Reforma Educativa se ha derrumbado”.

Creo que piensa que la Reforma Educativa solamente la apoya Pena Nieto. Quizá estuvo mucho tiemp’o a la sombra y no sabe que fuera del magisterio gansteril, la Reforma ha hecho que la educación progrese en tres años lo que no progresó en los 20 que ella estuvo como líder eterna.

Para gritar inocencia tiene que decir cómo le hizo para con un sueldo de menos de 40 mil pesos comprar dios residencias en la marina de Coronado, California, departamentos y casas en Polanco, de dónde sacó cinco años para pagar abogados caros.

La Maestra no es inocente de haber apoyado a Felipe Calderón para quitarle el voto a López Obrador en 2006. La Maestra no es inocentes de haber usado recursos sindicales para regalarle Hummers a los secretarios generales de sus secciones.

La Maestra no le parece inocente a los maestros que aseguran haber sido golpeados, que aseguran que disientes desaparecieron o fueron asesinados sin que se sepa quién, pero sospechas de Gordillo Morales.}

La Maestra no es inocente de haber impulsado planeas educativos que mandaron a México a tener generaciones de alumnos y hasta de licenciados, que no entienden lo que leen y no saben resolver problemas aritméticos sencillos.

Seguramente si la hubiera investigado el FBI en lugar de la PGR ya tendría varias sentencias encima, porque ella, es la única maestra que compra trajes de diseñador, joyas caras y bolsas Louis Vuitton.

La maestra no puede decir que ella fue un chivo expiatorio, porque detrás de ella cayeron docenas de líderes sindicales que vendían plazas, cayeron cientos de aviadores o “comisionados sindicales” que cobraban en la nómina sindical.

Cuando Elba Esther sale del sindicato, docenas de maestros disidentes que llevaban años sin poder tener un ascenso lo han logrado presentado exámenes, mientras el Escalafón que manejaba la maestra, donde los méritos eran políticos, se fue al basurero de la historia.

Dice que no se ahorraron , no tinta, desde una visión mediática, para tratarme con una dureza que sólo una orquestación perversa podía propiciar, clama.

Pero ella tampoco se ahorraba recursos para reprimir a sus disidentes, para imponer su voluntad en el sindicato o para apoyar fraudes electorales, ni tampoco para llenarse de bienes.