Ante víctimas declara López su manifiesto populista

Viernes 14 de septiembre de 2018/Efraín Klerigan/MXpress. –Ante el reclamo de familia de víctimas, Andrés Manuel López Obrador no resitió la presión e hizo su manifiesto populista: “Somos distintos”, espetó con ira e hizo un llamado a la unidad para juntos sacar al País de “esta tremenda desgracia…

Le voy a pedir perdón a todas las víctimas de la violencia, dijo, como si se tratara de un alto prelado con conexión directa con el creador, mientras en el auditorío le gritaban que quieren acción y no disculpas.

La desgracia según describió, son una minoría rapaz ─calificación que él  mismo ha dado a los empresario─ delincuencia común o de cuello blanco, por ello estará al servicio del pueblo y para el pueblo, dijo sin definir qué es exactamente pueblo.

Ya en campaña pitio y repitió que va a romper el molde de cómo se hacía la política tradicional.  Y aunque como prueba de ellos prometió una Fiscalía General con absoluta autonomía, ya con el poder en la mano rechazó que fuera el Presidente quien nombrar´pa a tan independiente fiscal.

López se jactó de que ganaría el 40 por ciento del salario de Enrique Peña Nieto, y sólo le faltó decir que ahora habrá pueblo pobre con funcionarios pobres.

Nadie ha mostrado documentación que señale con exactitud cuánto es el costo real de las pensiones a ex presidentes, pero lo cierto es que están muy por debajo de los 500 millones de pesos por año que propala López Obrador, pues Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari no cobran pensión, la de Luis Echeverría se quedó atrapada en la inflación.

De acuerdo con estudios presupuestales, en México hay unos 120 mil funcionarios de carrera que ganaban más de 108 mil pesos y que para ocuparlos, más de las dos terceras partes, debieron pasar exámenes de oposición, tener posgrados y experiencia en el campo para el que fueron contratados.

López calmó con discursos y promesas vagas las demandas de justicia por la desaparición de sus hijos, elMovimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), encabezados por el activista Javier Sicilia, pidió la localización y entrega de sus familiares.

Apenas la víspera Sicilia había declarado a El Universal: Hay un riesgo, sí, eso deben evitarlo los ciudadanos y la oposición, deben decir: sí te apoyamos, pero no autoritariamente, sino con buenas políticas y buenos planes de gobierno.

Ante López Obrador, representantes del colectivo expresaron “ni perdón ni olvido” y exigieron saber dónde están sus hijos, pero López Terció, Perdón sí, olvido no.

Como si los secuestros y desapariciones se fueran a resolver con las denuncias, López informó que en el acceso al Centro Cultural Universitario Tlatelolco, instalaron mesas para recoger las historias y demandas de los familiares de las víctimas.

Que les quede claro, no voy a ser tapadera de nadie. Si un funcionario cercano, un amigo, un compañero, un familiar comete un delito va a ser castigado. Se termina ya la impunidad. No va haber corrupción ni impunidad, juró

Ponderó sus programas, algunos de los cuales como Jóvenes Construyendo el Futuro, resultan inequitativos porque premian a los jóvenes que ni estudian ni trabajan, y no dan algo más a los que peses a sus situación económica se esfuerzan por estudiar o los que tienen empleos en la basa de la pirámide laboral, porque no han tenido acceso a la capacitación.

No se trata de justicia, pues, sino de cimentar un gobierno populista, que hoy consiente a los empresarios y mañana los pueta; que siente que refundará la República, sin gente capaz, sin hojas de ruta, y sin saber con quiénes contarán para tener talento en la administración pública