López Obrador: Negocios en familia que ya cuestan mil millones de dólares al país

Martes 23 de octubre de 201/Efraín Klerigan/MXpress. –Cuando aún faltan cinco semanas para que Andrés Manuel López Obrador tome posesión como Presidente Constitucional, ya se ha perfilado como el mandatario más corrupto, el que ha caído en mayor nepotismo, que favorece más a un grupo de empresarios con los que ha hecho negocio en el pasado.

También se muestra como el Presidente que menos conoce la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, el funcionamiento del Gobierno Mexicano y el manejo fiscal.

Durante la campaña miles de personas advirtieron que López Obrador y sus promesas tendrían un efecto nocivo sobre la economía, que el tipo de cambio y el retiro de inversiones serían una respuesta, y aunque en los primeros días dio algunas señales de certidumbre, poco a poco su discurso populachero comenzó a tener efecto.

A la fecha la Bolsa de Valores registra una desinversión de capitales internacional de casi 600 millones de dólares, solamente desde el 1 de julio pasado, mientras que se han detenido más de 400 millones de dólares de inversiones y reinversiones que ya estaban en proceso.

Mientras la cotización interbancaria del dólar es empujada por la incertidumbre que crea una consulta gratuita respecto a una obra que tenía más de cuatro años en proceso: El Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, López nombró a una ahijada, Rosalinda López Hernández, como jefa del Sistema de Administración Tributaria e intenta nombrar como Ministra de la Suprema Corte de Justicia, a la hija de su Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.,

La nueva jefa del SAT es además de ahijada de López Obrador, hermana del nuevo gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández y esposa de Rutilio Escandón, próximo gobernador de Chiapas, lo crea un conflicto de intereses pues es el SAT el que deberá verificar la recaudación fiscal en estas entidades.

Como alternativa, al nombramiento de la hija de Sánchez Cordero (Paula María García Villegas Sánchez Cordero) pone a la esposa de su contratista predilecto: José María Riobóo, personaje que ha impulsado el rechazó al Nuevo Aeropuerto Internacional de México, en Texcoco, quien construiría el aeropuerto de hacerse en Santa Lucía y quien aportó dinero en la campaña de López Obrador.

Riobóo ha sido señalado como socio de quien será Secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, y ambos son los principales impulsores de la idea de abandonar la construcción del NAIM y hacer un proyecto sin futuro técnico o como infraestructura para aliviar el tránsito aéreo en el Valle de México, pero con potencial de darles cientos de millones de pesos de ganancias a los socios.

Cuando los mercados reaccionan a la verborrea de López Obrador, como fue el caso de la calificadora de riesgo Fitch Ratings, cuyo poder puede hacer que México pierda todas las opciones financieras, López Obrador contrataca con descalificaciones a la empresa.

El jueves, Fitch Ratings bajó la calificación crediticia de Pemex a perspectiva negativa y advirtió que de cambiar la política del monopolio mexicano de los hidrocarburos, hacia los planes que propone López Obrador, la calificación podría bajar más, lo que incrementaría las tasas de interés de la deuda de la petrolera y se convertiría en pérdidas netas.

Fitch señaló: “Mayor incertidumbre sobre la futura estrategia comercial de Pemex junto con el deterioro del Perfil de Crédito Independiente (SCP) de la compañía, que podría alcanzar ‘CCC’ desde su ‘B-‘ actual”.

La baja de calificación por parte de Fitch, precede a una advertencia por parte de otras de las corredurías de escala mundial, Moody’s Investors Service que calificó de absurdo y peligroso para la economía, si López Obrador cumple su promesa de poner fin a las exportaciones de petróleo crudo para impulsar el suministro nacional de petróleo a las refinerías locales.

El plan de energía del nuevo gobierno, centrado en la autosuficiencia en la producción de combustible, lo prepara para convertirse en un importador neto de crudo para 2021, careciendo de suficiente producción propia para satisfacer su mayor demanda de refinación“, dijeron los analistas de Moody’s.

Otra de las promesas que junto con el nombramiento de su ahijada como jefa del SAT, parece delinear una dictadura, es el anuncio de que “rifará” las autorías fiscales, lo que muestra además de un desconocimiento del Código Fiscal de la Federación una clara intención por usar a la autoridad fiscal como una arma de represión.

Una de sus muchas promesas, es la de nombrar como Director General de Pemex a un agrónomo que no cumple con los requisitos de la Ley Orgánica de la empresa productiva nacional, Octavio Romero Oropeza, también le ha generado una advertencia sería de parte de los mercados de dinero.

Romero Oropeza fue el ayudante que López Obrador enviaba con el “garrote” a resolver los problemas internos en el PRD, cuando el macuspano dirigió este partido entre 1999 y 2000, y luego lo designó oficial mayor del gobierno que el tabasqueño presidió en el Distrito Federal.

La manipulación es obvia: Mientras empuja que la decisión de cancelar la construcción del Aeropuerto de Texcoco sea tomada por una “consulta popular”, instala las casillas de “votación” solamente en aquellos lugares del país donde encuestas previas dieron mayoría a la construcción de dos pistas en santa Lucía, y que corresponden a distritos de gente de bajos recursos y bajos promedios educativos.

“Curioso, pero no van a poner ninguna mesa en Polanco, Lomas de Chapultepec, Bosques de las Lomas, Tecamachalco e Interlomas, colonias donde habitan individuos que son intensivos usuarios del aeropuerto. ¿Por qué será?”, señaló el economista Isaac Katz.