Más inflación, dólar caro, menos empleo y crecimiento, trae la 4ª Transformación

Viernes 14 de diciembre de 2018/Efraín Kleriga/MXpress.-Un crecimiento a lo más del 1.89 por ciento, una inflación y desempleo mayores y una caída del salario real proyecta la llamada Cuarta Transformación del presidente Andrés López para su primer año de gobierno.

Se prevé menor inversión exterior directa que en los seis años anteriores y que la inflación quede fuera de objetivo y promedie en el año un mínimo de 4.67, mientras que desde octubre pasado el crecimiento del empleo comenzó a disminuir, por lo que en 2019 podría incrementar el desempleo.

El crecimiento del producto interno bruto sería mucho menos de la mitad que el prometido por el gobierno de López, y menor a los últimos cinco ejercicios y al promedio de los últimos 18 años y rondará entre 1.3 y 1.89 mientras que el endeudamiento no podrá disminuir y sí podría aumentar en forma notable, por la caída del tipo de cambio y un menor flujo de inversiones y reinversiones.

Los 32 analistas consultado por el Banco de México (Banxico) proyectan un tipo de cambio promedio de entre 20.59 y 20.70, un entorno económico afectado por la incertidumbre por la política interna, mayor inseguridad pública, falta de estado de derecho y mayor corrupción.

El 90 por ciento de los especialistas considera que la economía está peor que hace un año, el 76 por ciento señala que esun mal momento para realizar inversiones y 57 por ciento considera que el clima de los negocios año empeorará todavía más en los primeros seis meses de 2019.

La Encuesta del Banco de México publicada el 14 de diciembre, señala que expertos proyectas un crecimiento de 1.89 por ciento para el producto interno bruto en 2019, ocho décimas de punto debajo de lo reportado en cifras anualizadas, 2.6 por ciento, en noviembre pasado.

La parálisis administrativa que se prevé en el Gobierno Federal, debido a un alto número de controversias constitucionales, amparos de empleados públicos afectados por la baja salarial y demandas de tenedores de bonos del NAIM, proyectan también una fuerte caída de la obra pública, aumento en el desempleo y en la inflación.

El pleito con gobiernos estatales, la reconfiguración forzada del sistema educativo y el sistema de salud, sin tener planes bien estructurados, posibles demandas contra la construcción del Tren Maya y un aumento de la deuda externa por malas finanzas en Pemex, muestran que será un mal año para la economía mexicana.