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Importante

Un bravucón de barrio llegó a Palacio Nacional

28 de diciembre de 2018/Efraín Klériga/MXpress. -El gobierno de Andrés López Obrador ha puesto un mayor énfasis en los espectáculos públicos en los que insulta a sus críticos, que en cumplir promesas de campaña e incluso, en ser congruente al criticar a gobiernos anteriores por dejar obras inconclusas y quitarle el presupuesto a obras en proceso.

Cuando en los tiempos de la “presidencia imperial”, aquellos primeros priistas de la Nación emitían epítetos como emisarios del pasado, vándalos, saqueadores, entre otros, el discurso presidencial parecía rebajarse.

Ahora que la parafernalia sexenal nos ha traído en cadena nacional o tiempos de radio y televisión evidentemente pagados, términos como de mezquinos, miserables, conservadores, neofascistas, neporfiristas, minoría rapaz y fifís a sus críticos, el lenguaje de bravucón de barrio ha tomado el poder.

¿Qué parte de 59 millones de ciudadanos que no emitieron su voto por López Obrador, no entiende el Presidente? ¿Qué parte olvida, de que sus 30 millones 113 mil votos representan solamente el 33.7 por ciento del padrón electoral?

Lo cierto es que el espectáculo de carpa en el que cada mañana se convierte el antiguo patio de la Tesorería en Palacio Nacional, parece montado para que la gente no se de cuenta, al menos pronto, de que el Impuesto Especial  sobre Producción y Servicios fue ajustado sobre el margen de inflación y ahora será 4.7 por ciento mayor.

También, que la electricidad domiciliaria subirá por primera vez en tres años y de que se dejará sin dinero a  un sinnúmero de obras estatales y municipales en proceso, al recortarse recursos ya programados para 2019, al Fondo de Aportaciones Múltiples.

Pero sobre todo que se ha ido sobre la Constitución al invernar la figura de Delegados Especiales ahora llamados virreyes o superdelegados, al intentar manejar desde la Presidencia y mediante los superdelegados recursos que solamente administra y ministra la Secretaría de Hacienda.

Que se fue sobre la Constitución al recortarle el presupuesto al Poder Judicial, un poder autónomo, y hacer lo mismo con el presupuesto de Organismos Públicos Independientes como el Instituto Nacional Electoral.

En cuatro semanas de su gobierno la tasa de desempleo debe haber aumentado, mientras que la inversión se ha frenado, además que cometió un delito fiscal, él, su secretario de Hacienda y el Tesorero de la federación, al pagar bonos cuya erogación no estaba contemplada en el Presupuesto 2019.

El pleito más reciente, con el Partido Acción Nacional y ahora con el Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros, no parece que vaya a ayudar a la estabilidad del régimen.

Hace un mes había un grupo de gobernadores panistas como Javier Corral o Francisco García Cabeza de Vaca, que parecía que estarían dispuestos a trabajar con él, ahora, golpeados con presupuestalmente, insultados desde Palacio Nacional, tendrán que alinearse con su partido.

La última provocación va directamente en contra del expresidente Enrique Peña Nieto, quien hasta la fecha no ha declarado, y al cual sin una sola prueba, López acuso de facilitar el robo decombustible y otra vez lo hace en espacio pagados:

“El gobierno era un facilitador de la corrupción, un facilitador del saqueo. La gente decidirá si se les enjuiciará”, dijo López

En pocas palabras, este gobierno ya cayó en la ilegalidad al igual que la mayoría en el Congreso y en cuatro semanas, lejos de sumar, ha restado.

La idea es clara, al señor que por desgracia preside el Ejecutivo Federal, le interesa más el pleito que construir acuerdos. Siembra la inestabilidad político ¿Intentará pescar a río revuelto? Esa es su especialidad.

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