La “estúpida” política energética de López

6 de febrero de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – Proyectos que nacieron muertos como Dos Bocas que costaría 16 mil millones de dólares y que fue pensada para refinar un petróleo que no existe, o cancelaciones de líneas de electricidad para energía barata y limpia, para cambiarla por proyectos fuera de lugar como utilizar un carbón que no existe en suficiencia o un combustóleo que habría que quitarlo a las exportaciones, definen una política energética estúpida.

López habla de autosuficiencia energética mientras deja que caiga la inversión para aumentar las reservas y la producción de crudo. Habla de abaratar la electricidad mientras quiere recurrir a la cara y contaminante producción con combustóleo y carbón. Habla de producir tod la gasolina en el país y de construir más refinerías, mientras deja morir las que ya existen.

La baja en la calificación crediticia para Pemex, la segunda desde octubre, el freno a la inversión foránea en los campos de exploración y extracción de hidrocarburos, no son un “compló” neoliberal sino un a reacción a una política que muestra que las reglas no serán respetadas y pueden ser modificadas unilateralmente en cualquier momento.

Fitch Ratings bajó la calificación de Pemex de BBB+ estable a BBB- Perspectiva Negativa porque considera que el perfil crediticio individual de Pemex puede continuar deteriorándose y advierte que la la calificación actual podría llegar a‘CCC’, lo que significaría que se trata de un sujeto de crédito del que se debe desconfiar.

Fitch estima que Pemex requerirá una inversión anual aproximada de USD15 mil millones a USD18 mil millones para reponer reservas, lo que estima un costo de descubrimiento, desarrollo y adquisición de USD15/bbl a USD18/bbl. La inversión en exploración y producción de Pemex para 2017 y el presupuesto de 2018 de USD4.5 mil millones y USD4.3 mil millones, respectivamente, no es suficientes para reponer la producción anual de aproximadamente mil millones de bbl. Los niveles actuales de ventas, empresas conjuntas, reducciones de impuestos e inversión no son suficientes para revertir la tendencia de disminución de producción

“Una réplica fuerte y severa de los mercados a los proyectos irresponsables del nuevo gobierno mexicano, en este caso sobre Pemex, la petrolera estatal y principal empresa del país”, dijo el analista Víctor H. Becerra en PanamPost.

Cifras de Forbes afirman que Pemex produjo mil 710 millones de barriles por día (bpd) en el último mes del 2018 y pese al repunte mensual, los niveles de producción se encuentran entre los más bajos registrados de varias décadas .

Con el despido del director general del Instituto Mexicano del Petróleo, Ernesto Ríos Patrón, quien le hizo el favor a la torpe Rocío Nahle, de señalarle que construir una refinería en Dos Bocas, Tabasco, además del ecocidio ya cometido, resultaría en un inmenso quebranto para las finanzas públicas.

De acuerdo al documento obtenido por el diario Reforma, si la construcción no tiene ningún retraso tendría un costo de 14 mil 740 millones de dólares, más de los 8 mil millones de dólares calculados al inicio y tardaría al menos cuatro años; otros expertos han estimado un costo de 16 mil millones de dólares y hasta seis años para que comience a producir, si se encuentra crudo de petróleo para surtirla.

Y mientras López construye su refinería soñada, deja morir la de Salamanca y mantiene con baja producción a las cinco restantes, y la extracción  y exportaciones de crudo siguen a la baja y las finanzas de Petróleos Mexicanos se complican.

“Hace pocos años, México consumía poco más de un millón de barriles diarios de petróleo y exportaba dos millones. Hoy, la producción ha caído a la mitad, las reservas probadas alcanzan para sólo 7.4 años e importamos el 80 por ciento de las gasolinas, en vez de producirlas en el país”, señaló el experto en energía, David Shields.

“Estúpida” es el único calificativo para definir la política energética del gobierno lopista. Estúpido según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) significa necio, falto de inteligencia, y así es la estrategia definida por la gerontocracia morena: Necia y falta de inteligencia.

En una borrachera de cancelaciones e imposición de políticas nacionalistas similares a las que fracasaron en Venezuela e incluso, en la llamada “Docena Trágica” de Luis Echeverría y José López Portillo el gobierno lopista ha cancelado las inversiones foráneas que estaban comenzando a frenar la caída de la producción de petróleo.

Igualmente han frenado las inversiones en energía eólica y solar, porque a López le molesta el paisaje de “ventiladores”, cómo él llama a las turbinas de viento y también, porque son capitales privados los que invierten en este tipo de energía en busca de bajar sus costos.

Reprobado en matemáticas en la secundaria y preparatoria y en economía en la universidad, López piensa que si una empresa baja sus costos le está robando al país y, especialmente, a sus pobres, que son los pobres del centro y sur del país, quienes hace décadas viven de programas sociales, porque él ve acciones en solamente un sentido, por falta de inteligencia y porque se ha encasillado en sus políticas anquilosadas.

“Les retó a visualizar a México como una potencia industrial que produzca ciencia y tecnología, equipos, bienes de capital, aprovechando los recursos del país de manera sustentable, en vez de importar, para cubrir las necesidades y mejorar la calidad de vida de su población”, dice Shield respecto al estrategia que ha impuesto el Subsecretario de Energía, Alberto Montoya.

Cuando empresas como Soriana o Walmart bajan los costos de electricidad mediante las inversiones que han hecho en energía eólica, ciertamente los accionistas ganan más, pero igualmente la disponibilidad de electricidad en el mercado sube y las empresas tienen un menor costo que repercutir en sus ventas.

López carece de capacidad para prever un círculo virtuoso y para él la economía es de una vía: Ser nacionalista es acabar con la inversión extranjera, ser nacionalista es manejar la economía desde Palacio Nacional, ser socialista es quitarle dinero a los ricos y dárselo a los pobres, aunque se mate a la gallina de los huevos de oro… Y así nos va ir.

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