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Importante

La economía barata y mentirosa de López o volver al pasado

El presidente López Obrador intenta rescatar la economía de tiempos de José López Portillo (1972-1982) donde se pensó que un Sistema Alimentario Mexicano podría producir todos los alimentos, apoyado por exportaciones de casi tres millones de barriles diarios. Pero así nos fue, nos cominmos el petróleo y terminamos en la crisis estructural más grave de la historia del país

23 de febrero de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – El presidente Andrés López Obrador, se da cuenta que la campaña ya pasó, llama no a progresar sino a trabajar en su proyecto de una economía cerrada, donde se produzca todo lo que consumimos, pues tiene aún la visión de la cornucopia o cuerno de la abundancia que se enseñaba en los libros de texto de primaria en los años 50 y 60.

“Pues actualmente se compra 90 por ciento del arroz que se consume en el país ¿Por qué no producir lo que consumimos?”, ejemplificó, sin pensar que la Ley de la Escasez y que a la agricultura mexicana lo que le falta es agua para sostener productos como arroz y maíz.

El principio de escasez es aquel que indica que, dado que las necesidades son ilimitadas, los recursos se vuelven escasos y no es posible satisfacer todas las necesidades, por lo que tendremos que tener alternativa para cambiar nuestros recursos, por nuestras principales necesidades.

En un año dado México podría ser uno de los principales productores de maíz del mundo, pero para ello tendría que dejar de sembrar sorgo, frijol, soya y otros granos, y sobre todo hortalizas, porque el campo y los recursos como agua, semilla, fertilizantes y mano de obra, no son infinitos, como piensa López Obrador.

La economía mexicana padeció los excesos del presidencialismo que todavía estamos pagando. La nueva era económica fue inaugurada por Luis Echeverría al declarar que las finanzas se manejan desde Los Pinos. Así fue, y así nos fue.
─La economía presidencia; Gabriel Zaíd─

En 2018 México tuvo una balanza comercial agropecuaria que dio un superávit de más de tres mil millones de dólares, derivados de 16 millones 255 mil dólares en alimentos exportados, por 13 mil 204 millones de dólares en alimentos importados.

El nuevo presidente heredó el mejor nivel económico de la agricultura mexicana en toda su historia, pues ahora México es una potencia exportadora de alimentos y las importaciones de productos de alta demanda como maíz, arroz y frijol, son cubiertas con suficiencia por una balanza comercial superavitaria.

Aún hoy, los productores mexicanos más tecnificados tienen rendimientos por hectárea de arroz de 5.7 toneladas, mientras que las potencias arroceras de Asia promedian 12 toneladas/Hectárea, por lo que la diferencia de costos, pero también de calidad, es los suficientemente alta como para dejar fuera de mercado al arroz mexicano.

En la China de Mao se descubrió que la agricultura local no podía genera el alimento suficiente sin recurrir a importaciones y que las actividades con mano de obra intensiva como la agricultura, no bastaban para sostener el ´progreso, y asó, la tercera etapa de la revolución china: “El gran salto adelante”, terminó con una hambruna que generó más de 10 millones de personas muertas por hambre.

Actualmente China progresa con una economía neoliberal que crece rápidamente, permite la inversión foránea, el desarrollo tecnológico y un mercado que exporta manufacturas e importa petróleo y alimentos.

Los arroceros mexicanos producen hoy el 20 por ciento de la demanda total y de los más de 25 mil productores que había hasta inicio de la década de 1990, actualmente existen menos de mil, y los costos de producción de maíz son superiores o en el mejor de los casos iguales, al arroz de importación.

Lo mismo pasa con el maíz: El cinturón del maíz o Corn Belt del Medio Oeste de Estados Unidos, tiene disponibilidad de agua y tecnificación, que sería imposible alcanzar en México donde el rendimiento promedio por hectárea de maíz llega apenas al 3.2 (Y mucho menos en cultivos poco tecnificados) contra más de 10 toneladas por hectárea en Estados Unidos.

Las cantidades de humedad que deja un promedio de metro y medio de nieve en invierno, es imposible de imitar para los productores mexicanos y con excepción de Sinaloa, donde se han alcanzado máximos de 8.5 toneladas por hectárea, el resto de los cultivos no son económicamente rentables.

Luego de 53 días de dividir y encrespar a la opinión pública, de iniciar  pleitos con sus antecesores y de sentar las bases del odio entre sectores,”.

“No vamos a seguir peleando, no ganamos nada, peleábamos por llevar a cabo la Cuarta Transformación, ahora ya estamos trabajando en eso”, dijo durante la entrega del programa Crédito Ganadero a la Palabra en Campeche.

Llamó a trabajar, pero en su proyecto, no a sumar ni consensuar políticas, porque “ahora solo hay un partido que es México, por el cual se debe trabajar de manera conjunta”.

Pero sus planes son los de una economía cerrada, de subsistencia, en la que el país produzca todo lo que consumimos: Toda la gasolina, todo el maíz, todo el arroz, todo el frijol.

A un promedio de consumo de 197 kilogramos anuales per cápita, se necesitarían sembrar más de 7.7 millones de hectáreas, el 70 por ciento del total de tierras cultivables en el país. Si le agregamos los 7.2 kilogramos de arroz por persona, se necesitan 158 mil hectáreas de terreno con riego garantizado.

Pero si seguimos exportando frutos como el aguacate, hortalizas, ganado en pie, cerveza, es muy posible que sigamos teniendo divisas suficientes y una balanza agropecuaria superavitaria, si ser rompe este equilibrio, la economía de México comenzará a ser deficitaria.

balanza agropecuaria

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