PND de la 4T, centenario, errático, revanchista y falaz

  • Dice lo que no debe decir y muestra intenciones de revancha contra el capital privado, y propo0ne igualdad por decreto y por la fuerza.

4 de mayo de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – La publicación del Plan Nacional de Desarrollo definió a la administración de Andrés López Obrador: Apurada, desaseada, falta de rigor estadístico e historiagráfico,  centenaria, impositiva y, será punto axial en el gobierno de López y el primero documento en el divorcio con la inversión privada.

Se trata de un trabajo mal hecho, apurado, que no serviría como una tesis para licenciatura, ni tampoco será alabado por inversionistas o académicos, debido a que está plagado de subjetividades, personalismos, hace un mal recuento de la historia, usa datos imprecisos y muestra una clara intención de revancha.

No es lo qué dice, sino cómo lo dice, no es lo que propone, sino cómo lo propone. Las palabras denuncian y, para López términos como oportunidad tienen una relación con lo que él considera, neoliberalismo, que no es una teoría económica sino una política infamante: neoliberalismo rapaz.

López no menciona ni una sola vez el término inclusión, pero cita tres veces “exclusión” como ejemplo de injusticia en el pasado:” las décadas de exclusión en las que las mayorías fueron impedidas de participar”; “la exclusión de cientos de miles de jóvenes de las universidades”; “la exclusión de los jóvenes del estudio y el trabajo”.

En el PND de Peña, el término exclusión se menciona 12 veces, como un hecho contrario a la igualdad y por lo tanto un mal para erradicar en la educación, la sociedad, la salud, el empleo y el proceso democrático y, su contraparte es la inclusión, palabra que se menciona 34 veces como un paradigma  transversal en todas las áreas sociales, económicas y culturales.

La palabra inversión acompañada de privada (inversión privada) solamente se menciona dos veces en las 64 páginas del Plan de la 4T, una vez acompañada de una advertencia: “El gobierno federal respetará los contratos suscritos por administraciones anteriores, salvo que se comprobara que fueron obtenidos mediante prácticas corruptas”.

Y su segunda aparición, “inversión privada”, está sujeta a reglas: “Se alentará la inversión privada, tanto la nacional como la extranjera, y se establecerá un marco de certeza jurídica, honestidad, transparencia y reglas claras”, dice López.

Aunque no es lo que esperarían los socialistas 4T, Peña menciona en su plan tres veces “inversión privada”, siempre en un contexto de progreso e innovación: “incrementar la inversión pública y promover la inversión privada en actividades de innovación y desarrollo”, y dos veces más en sentidos similares

E igualmente el PND peñista dice sobre inversión privada: “Promover mayor oferta de los servicios de telecomunicaciones, así como la inversión privada en el sector, con el que se puedan ofrecer servicios electrónicos avanzados que mejoren el valor agregado de las actividades productivas”.

López escribe tres veces la palabra calidad; una en sentido negativo de crítica: “Esta estrategia perversa se tradujo en la degradación de la calidad de la enseñanza”, otra referida a la calidad médica y la tercera: “Que el deporte ayude a mejorar la calidad de vida”, pero ninguna en el contexto de mejoría económica, mejoría social o cultural.

Peña menciona la palabra calidad 150 veces, en la educación, el desarrollo social, la búsqueda de la equidad, en la atención médica, la economía, el libre mercado, el empleo, la productividad, las prácticas y servicios de gobierno y en un contexto de transversalidad.

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Igualmente, Peña menciona el término global, globalidad, globalización, 96 veces, como estrategia transversal de educación, salud, igualdad, progreso, economía, productividad y desarrollo (“la globalización demanda jóvenes capaces de innovar) y la globalización como apertura económica: “Índice de Globalización” y “mide las tres dimensiones principales de la globalización :1) Económica. 2) Social. 3) Política”.

López Obrador escribe una vez “economía global”, que para él significa: “el parcelamiento de las facultades gubernamentales en comisiones y organismos autónomos y la abdicación de potestades del gobierno en diversas instancias internacionales”, y por supuesto, no es un campo de oportunidad.

López en las 29 veces que anota “corrupción”, no se mueve del contexto que esto es una práctica que se erradicar, porque la asocia con dispendio y la frivolidad”, antidemocracia, “licitación”, tolerancia con el delito, inhibidor del crecimiento, práctica gubernamental promedio, simulación y mentira, “la forma más extrema de la privatización”.” “resultado de la irresponsabilidad y menormente, un delito que debe erradicarse con medidas judiciales y administrativas.

La democracia para López significa la particiación ciudadana, la cual se traduce en referendos, elecciones sindicales pero no necesariamente el respeto irrestricto a los procesos electorales de autoridades.

Peña también columbra la democracia como un aumento de la participacion ciuadadana, pero su Plan tienen un enfásis en una mayor respeto a los procesos demnocráticos, mayor cumplimiento y transparencia por parte de las autoridades y reforzamiento de las instituciones encargadas de las elecciones y su vigilancia.

Peña se refiere a la corrupción igualmente como una práctica indeseable en la vida publica administrativa, policiaca y judicial y considera que para erradicarla de los diversos rubros y campos debe mejorarse la ley, la rendición de cuentas y la transparencia, palabra ésta que menciona 13 veces en un contexto de demanda social, requerimiento para la igualdad y el progreso.

López, en cambio, solamente se refiere a la transparencia dos veces, una en el marco económico: “y se establecerá un marco de certeza jurídica, honestidad, transparencia y reglas claras”, y la segunda referida al deporte de alto rendimiento.

Llama la atención que López asocie licitación con corrupción y con inversión privada, y que en los cinco meses de su gobierno se haya decidido por no licitar contratos y adquisiciones en donde eso era una obligación, y haya cancelado todas las inversiones privadas en curso que ha podido.

En el PND de López la palabra neoliberal aparece 32 veces, siempre en un contexto de crítica o recriminación al pasado, mientras que en el PND peñista no aparecen las palabras neoliberal, liberal, socialista y las críticas al pasado están vinculadas al presente y a estadísticas.

López incluye una vez la palabra rapaz, dos veces el término corrupto, cinco veces “injusticia”, una vez aberración, y en todos los casos esos términos están asociados a referencias a gobiernos que él llama neoliberales.

Pero el PND lopista muestra ignorancia al citar el Desarrollo Estabilizador, el cual ubica de 1953 hasta 1982, y le adjudica paradigmas que no tenía, como una política de sustitución de importaciones, proteccionismo comercial y fomento a la industrialización en su modalidad público-privada”

El “proteccionismos comercial del Desarrollo Estabilizador que termina en 1970 con el gobierno de Luis Echeverría, tenía ciertamente práctica proteccionistas mediante aranceles o permisos de importación, con la finalidad de favorecer al producto local y desarrollar una industria nacional que no existía en términos reales, otorgando un mercado cautivo”, dice López.

Sin embargo, a partir de los gobiernos de Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo estas premisas se rompen al explotar un proceso inflacionario en 1971 y dejar de haber un tipo de cambio fijo, en 1976. Por ello, ningún autor incluye a los 12 años del populismo LEA-JLP dentro del Desarrollo Estabilizador.

El PND de Peña la palabra oportunidad-oportunidades aparece 89 veces, en el de López, cuatro veces. Mientras el Plan peñista considera que brindar oportunidades en todos los rubros: salud, educación, inclusión, empleo, negocios; López una el término una vez para criticar al pasado y tres veces para considerar que se trata de un enfoque deshonroso:

“En esta nueva etapa de la vida nacional el Estado no será gestor de oportunidades, que es como se presentó de manera explícita la política social del régimen neoliberal. Será, en cambio, garante de derechos. La diferencia entre unas y otros es clara: las oportunidades son circunstancias azarosas y temporales o concesiones discrecionales sujetas a término que se le presentan a un afortunado entre muchos”.

En cambio, para Peña las oportunidades tienen un contexto de justicia social: “La igualdad de oportunidades es fundamental para impulsar un México Próspero. Existen factores geográficos e históricos que limitan el desarrollo de algunas regiones del país y existen factores regulatorios que en ocasiones han privilegiado a empresas establecidas sobre nuevos

A finales de año el presidente Andrés López Obrador podrá culpar a los conservadores y a los organismos multinacionales del bajo crecimiento que posiblemente no llegue a un punto porcentual y de que la inflación haya quedado cerca del cuatro por ciento, pues la desconfianza a partir de su PND aumentará exponencialmente y la inversión disminuirá.

La mala situación de Pemex, sus planes de infraestructura poco viable, la desconfianza en las decisiones de gobierno y las medidas contradictorias para aminorar el déficit de la balanza comercial, van a mostrar la ineficacia en el manejo económico.

Un mal manejo salpicado por ocurrencias costosas como las cancelaciones del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco y de Zonas Económicas Especiales, que en conjunto frenarán unos cinco mil millones de dólares en inversiones, solamente durante 2019..

Pese a que la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública de la Cuarta Transformación (4T) ha iniciado un nuevo paquete de recortes presupuestales para inyectarle dinero a Petróleos Mexicanos, la construcción de la refinería Dos Bocas y la operación de las otras seis refinerías sin cuidar que generen valor en su operación, tendrá malos efectos en las finanzas públicas.

El gobierno de López ha recortado en lo posible las importaciones de bienes de consumo, medicamentos y maquinaria, para intentar aminorar el déficit de la balanza comercial, afectado por las bajas exportaciones de Pemex y por el alto consumo de combustibles.

Sin embargo, menos importaciones también significan menos recaudación de IVA y menos ingresos fiscales, mientras que sus planes en Pemex se traducirán en una desinversión, y otod ello es una receta para el caos.

 

 

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