17 de mayo de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – La devastación que sufre Venezuela solamente puede compararse con la que pasan o han pasado países envueltos en guerras civiles, donde los servicios básicos fallan, la falta de alimentos y medicamentos escala y prácticamente todas las instancias de gobierno trabajan custodiadas.

“La hiperinflación de Venezuela, que se espera que alcance los diez millones por ciento este año, según el FMI, está en camino de convertirse en el más largo periodo de aumentos incontrolados de precios desde el que se vivió en el Congo en la década de 1990”, dice el diario neoyorquino.

“Para encontrar niveles similares de devastación económica, los economistas del FMI mencionan a países devastados por la guerra, como Libia a principios de esta década o Líbano en los setenta”, publicó el New York Times en su edición digital de este viernes.

A los problemas en el suministro de agua potable, electricidad, ahora se suma un desabasto de gasolina, que según el presidente provisional, Juan Guaidó, reconocido por 56 países como el poder legítimo, se debe a actos de corrupción.

“Que quede claro: la escasez de gasolina en #Venezuela, es el producto de años de corrupción, incapacidad e indolencia de un régimen que destruyó nuestra industria petrolera y hoy solo puede ofrecer excusas que no convencen a nadie”, tuiteó Guaidó.

El Times cita que según el Instituto Internacional de Finanzas, a final de 2019 el producto interno bruto venezolano habrá disminuido  62 por ciento desde el comienzo de la recesión en 2013, tras la llegada al poder de Maduro, la mayor caída en la economía de un país de América en un siglo.

Venezuela, el país que alguna vez fue el más rico en América Latina, ha llegado al nivel de pobreza más bajo del continente, luego de dos décadas de gobierno chavista.

“Según los economistas, el mal gobierno, la corrupción y las políticas erróneas del presidente Nicolás Maduro y su predecesor, Hugo Chávez, desataron una inflación desenfrenada que clausuró empresas y destruyó al país. Además, en meses recientes, el gobierno de Donald Trump ha impuesto duras sanciones para tratar de paralizar todavía más a esta nación”, publica el NYT.

Aunque Venezuela tiene las mayores reservas comprobadas de petróleo en el mundo, ha caído más rápido en el último año más que Irak después de la invasión estadounidense en 2003, según datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y, además, ha perdido a una décima parte de su población en los últimos dos años.

La electricidad y el agua potable solo están disponibles unas horas al día, en la mayor parte de las ciudades del país, y la falta de alimento y medicamento está ocasionando una escalada de muerte.