22 de mayo de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – Aunque en algunos estados como Tamaulipas la escasez de medicamentos tiene que ver más con la mala administración del gobierno estatal, la caída en los ingresos presupuestales federales, han hecho que la Secretaría de Hacienda haga ajustes en las áreas que menos afecten el desempeño de Morena en las elecciones del 2 de junio, como la salud.

La Cuarta Transformación ha priorizado la entrega de dinero en efectivo de sus programas sociales, especialmente en las seis entidades que están en proceso electoral, mientras ha recortado el presupuesto para tratamientos y medicamentos para personas con cáncer, con VIH y para tratamientos vitales como las diálisis.

El martes, la diputada Miroslava Sánchez, presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, aseguró que la Secretaría de Hacienda, ha retenido gasto en salud, el cual se reasignó para el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019, sin solicitar el permiso de la diputación.

Hacienda ha 794 millones de pesos de 26 hospitales de la Secretaría de Salud, y tanto a dicha dependencia como al IMSS e Issste, les ha ordenado reducir en 30 por ciento los gastos operativos y en un 50 por ciento el número de plazas, aseguró Sánchez.

El balance financiero del Gobierno Federal, según datos de la Secretaría de Hacienda, reporta un déficit de menos 79 mil 973 millones de pesos al primer trimestre del año, el cual es 96 por ciento mayor que el déficit que se presentaba en el mismo trimestre del año anterior.

Pese a esta situación los fondos para los programas sociales a NiNis y adultos Mayores, en Puebla, Aguascalientes, Baja California, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas, que tienen elecciones el 2 de junio, han seguido fluyendo e incluso se han incrementado, mientras que los delegados del Presidente han sido acusados de utilizar fondos para posicionar a Morena.

En el primer trimestre de este año se registró una caída en términos reales de 1.2 por ciento en los ingresos presupuestales y de casi 25 por ciento en los ingresos petroleros totales, provocando que el gobierno federal reciba 11.5 por ciento menos recursos y Petróleos Mexicanos menso 40.5 por ciento.

Debido a ello la Secretaría de Hacienda ha recortado presupuestos en la compra de medicinas, contratación de plazas de personal médico e incluso el presupuesto de instituciones como el Hospital General de México que hasta marzo ha recibido 2.5 por ciento menos presupuesto que en el mismo trienio del año anterior.

El recorte a Prospera, de casi el 96 por ciento, por la Cuarta Transformación ha retenido al IMSS pago para la atención médica de los 13 millones de personas que debe atender el Seguro Social por ese programa que ahora se llama a IMSS Bienestar.

Igualmente, al desaparecer el Seguro Popular, 22 millones de personas que ahora deben atender también el IMSS y el Issste, Hacienda ha dejado de entregar cuotas patronales para la atención de estas personas, a esas instituciones que, igualmente que la Secretaría de Salud, han tenido que recortar plazas médicas y dejar de recetar medicamentos de alto costo.

Tales situaciones, aunado a un recorte del 85 por ciento para la inversión física, conforman la situación que Germán Martínez Cázares señala en su renuncia al cargo de director general del IMSS y afirmó que Hacienda tenía una actitud perniciosa con el gasto en salud y con la autonomía del Instituto.

«Mientras se discute la remodelación del IMSS, muchos trabajadores siguen sin certeza laboral, otros sin contrato, algunas vacantes aumentan, el rezago en infraestructura es brutal, -en 2019 prácticamente está en 0% el avance de obras y el pago a proveedores-, los contratos y convenios de servicios se rezagan, y algunos están por vencerse sin horizontes de legalidad y eficiencia, las compras de equipamiento paradas, las reclamaciones y litigios aumentan», dijo Martínez.

Aunque la situación del sector salud es grave en entidades como Hidalgo, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Coahuila, Nuevo León, Puebla y Tamaulipas, en esta última entidad la situación solamente se agravó pero persiste del 2017.

En Tamaulipas el desabasto de medicamentos y materiales de curación llega al 50 por ciento, en este entidad la situación tienen casi dos años y el actual presidente municipal de Victoria y ex director del Hospital General de esta capital, entregó dicho nosocomio con áreas cerradas y personal indebidamente contratado.