18 de junio de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – López Obrador comenzó una incitativa en contra de la administración de Enrique Peña Nieto. Al parecer considera que el rechazo de calificadoras y analistas y las críticas en redes son obra del expresidente. Parece que fuera de un espectáculo circense con el que busca recuperar apoyo, no logará mucho pero sí más desconfianza de los inversionistas.

En un momento en que los inversionistas internacionales le están exigiendo certidumbre, López contesta con una cruzada en contra de la corrupción que, quien sabe qué tan bien armada esté y que tan lejos pueda llegar, si bien logrará distraer a la opinión publica del enorme fracaso de su plan migratorio, y del fuego amigo que ha surgido por haber arrodillado a México ante Donald Trump.

Una lectura franca de la política de López, quien para muchos ha perdido la cordura y padece ya un problema mental, es que intenta empobrecer al país para gobernar con la mayoría de los pobres a su favor, el tiempo que haya recursos para seguir regalando dinero.

Impredecibles las políticas económicas de AMLO dice Moody’s

Lo que no ha estimado es que su oposición ni viven del PRI o del PAN, sino de los empresarios, la clase media y ahora ya incluso, de la misma izquierda.

A la mayor parte de los críticos de López Obrador les importa poco el destino de Peña y su grupo, incluso entre los priistas, no tiene tanto como el ductor de la 4T cree. Pero abrirá otro frente y no parará la lluvia en redes porque las criticas vienen por sus mamarrachadas y por la preocupación por el crecimiento de la inseguridad y la mala marcha de la economía.

Según el Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas, la única buena noticia económica para México, es que la economía de Estados Unidos sigue en crecimiento, sin embargo la 4T ha logrado por primera vez que México entre en recesión mientras EUA crece.

El grupo de priistas leales a EPN (Alguno habrá) seguramente van a contraatacar y van a hacer que López, quien hasta ahora se ha mostrado cobardón contra Trump, muestre de qué está hecho.

A punto de ahogarse Pemex, pide la 4T que privados inviertan

Pero es claro que ya a partir de este martes los empresarios del único grupo que todavía creían en López, el Consejo Coordinador Empresarial le comenzaron a hablar fuerte, luego de las tonterías más recientes: Cerrar el sector energético a la inversión y cancelar a mano alzada de un grupo de acarreados, el proyecto del Metrobús  Gómez Palacio-Torreón, el cual 30 minutos antes de cancelarlo, ya lo había prometido ante empresarios de Durango y Coahuila

Otra de las recientes, fue el pasado lunes cuando después de la reunión con la CCE, donde logró que estos prometieran inversión por 612 mil millones de pesos, siempre y cuando el sector energético y los aeropuertos quedaran dentro de las posibilidades de inversión.

Apenas unas horas después López respondió mediante una anuncio de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) cancelando la licitación de octubre para buscar socios a Petróleos Mexicanos.

En esta licitación, Pemex, buscaría socios y sobre todo inversiones que le urgen, para en siete áreas en tierra principalmente de gas, en la cual muchos empresarios de la CCE estaban interesados,

Pero según la CNH, tanto La dirección de Pemex como la Secretaría de Energía (Sener) retiraron esas áreas para subastar y aseguraron que las atenderán solos aunque no se sabe de dónde saldrá el financiamiento.

El mismo martes el analista en jefe de Fitch Ratings para México, James McCormack, reveló que no tienen confianza en que la administración de Andrés Manuel López Obrador logre cambiar la situación actual de México que ya está en zona de recesión.

Economía mexicana ya en recesión y sigue reportando datos negativos

El lunes, Moody’s Investor Services, declaro que la imprevisible formulación de políticas por el gobierno mexicano comenzó a socavar la confianza de los inversionistas y las perspectivas económicas de México a mediano plazo, lo que lejos de hacer que regresen la calificación de México a una perspectiva positiva, podría hacer que baje.

En algo que ya es típico en la Cuarta Transformación, este martes para responder a Moody’s, el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, dijo que no recortarían el gasto porque la actividad económica no ha impactado en los ingresos, pero de ser necesario dinero tienen la línea de crédito del FMI que les dejó Peña Nieto y las reservas internacionales, lo que provocará una nueva tormenta mediática.