“Abandono presupuestal” del sureste, otra mentira obradorista

11 de julio de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – El abandono presupuestal en el que el presidente López Obrador dice que se encontraba el sureste del país, es otra de sus mentiras repetidas una y otra vez, utilizada para justificar los proyectos que no tienen una sana relación costo beneficio.

Los proyectos para el sureste que plantea el presidente López, lejos de propiciar un mayor desarrollo para esta región, quitarán fondos a otros programas para construir obras de infraestructura que atraigan la inversión y generen empleo son simples frases de campaña sin sustento en los hecho.

Hace décadas que los estados del sureste reciben mayor gasto federal por personas que prácticamente otra región del país, a excepción de Ciudad de México.

Las exclamaciones de López como; “Ya le llegó la hora al sureste. Vamos a atender a todos los mexicanos, a los del norte, a los del bajío, a los del centro, pero le vamos a dar atención especial al sureste del país”, son frase huecas sino existe una planeación de políticas publicas viables.

La cancelación de las Zonas Económicas especiales y el freno a los gasoductos han causado más daño al desarrollo del sureste que la ampliación del ferrocarril y de la carretera transístmica, la construcción de un refinería y el llamado Tren Maya, tres proyectos que ni siquiera cuentan aún con un proyecto ejecutivo.

López dijo que el desacuerdo con Carlos Urzúa es que mientras este quería actuar con rigor él proponía lo que fuera contrario a lo que se ha hecho.

«Imagínense lo que es eso, que me presentan un plan de desarrollo, lo veo y desde mi punto de vista no reflejaba el cambio, era como si lo hubiese hecho Carstens o Meade, con todo respeto. Se me fue.», dijo

Si López Obrador hubiese puesto atención a la propuesta para desarrollar al Sureste que expuso en los debates presidenciales, José Antonio Meade, sabría que lo que se necesita es mayor disponibilidad de gas natural, de electricidad, facilidades para la inversión en energía y más carreteras hacia el norte.

Estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, han recibido desde hace muchos años más gastos federalizado que entidades como Tamaulipas, Nuevo León o Coahuila, las cuales tienen más o menos la misma suma de población, pero recaudan 10 veces más impuestos y tienen cinco veces más producto interno bruto.

Los tres estados del noreste del país con una población de casi 12 millones de habitantes recaudan casi el 18 por ciento del total de impuestos federales en el país, mientras que los tres estados del sureste recaudan 17 veces menos (17-8 por ciento contra 1.04) pero a la hora de recibir participaciones y aportaciones federales, la relación beneficia al sureste.

Mientras los estados del noreste reciben entre participaciones y aportaciones, lo que se conoce como gasto federalizado, apenas un porcentaje de lo que recaudan, desde el 26 por ciento de Nuevo Léon, el 28 por ciento para Tamaulipas y el 40 por ciento para Coahuila, los tres estados del sureste reciben más del 100 por ciento de lo que recaudan.

Adicionalmente, los tres estados del sur sureste concentran más del doble de dinero que se entrega directamente por el gobierno federal, en programas sociales como Prospera que ahora se llama Bienestar, porque el Convenio de Concertación, quita participaciones a los estados más ricos y compensa a los más pobres.

Los distintos fondos federales han sido pensado para otorgar mayor apoyo proporcional a las entidades, entre mayor porcentaje de población en pobreza tengan, y esto ha derivado en que se castigue presupuestalmente a las entidades como Nuevo León que están a punto de erradicar por completo la pobreza extrema y se premie a estados como los del sureste que cada año tienen más pobres.

Chiapas, Guerrero y Oaxaca reciben el 16 por ciento del total de las aportaciones federales, mientras entre Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas alcanzan el 8.27 por ciento y aunque estos tres estados reciben unos dos puntos porcentuales más de participaciones, en total se les destina

 

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