16 de julio de 2019/Efraín Klériga/MXpress. – El 12 de diciembre los pozos de gas y petróleo provenientes de yacimiento de lutitas, quedaron fuera de las asociaciones de Pemex, mientras que el 26 de junio pasado, el presidente López Obrador le prohibió a Petróleo Mexicanos hacer explotaciones en dicho yacimientos, donde se requiere el método llamado fracking o fractura hidráulica.

Presuntas agrupaciones ambientalistas como CartoCrítica y la fundación ambientalista internacional Henrich Böll, afirman que en México había siete mil 879 pozos petroleros donde desde hace décadas se obtienen hidrocarburos mediante la técnica conocida como fracking o fractura hidráulica.

Aunque esta agrupación afirma que la fractura hidráulica implica la contaminación de grandes volúmenes de agua durante la operación, no dan datos duros al respecto, no hablan de la posibilidad de tratar el agua utilizada,  ni muestran la contaminación histórica que habría ocurrido en las zonas donde desde hace décadas se utiliza la fractura hidráulica.

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El medio oficial de Morena, Regeneración,  que celebró el alto al fracking, recordó que hay veinte bloques de extracción y exploración en el área de Chicontepec (Veracruz y Puebla), y nueve más para exploración en Coahuila, Veracruz, Puebla y Tamaulipas, de hidrocarburos no convencionales,  otorgados  a privados, mediante asignaciones en la Ronda Cero.

Pero los beneficiados con que no se exploten lo 540 trillones de pies cúbicos de gas que hay en el noreste de México, son las empresas que perforan en el lado americano de la cuenca, a un promedio de 20 nuevo pozos por día, y que luego venden ese gas a México.

Dos Bocas equivocación cara y peligrosa para el medioambiente

Especialmente en la Cuenca de Burgos, donde se encuentran la mayore reservas de gas no asociado de México, el freno a la explotación mediante fracking, no beneficia a México y de ser cierto que se contaminan las cuencas de agua, al parecer se ignora que el acuífero bajo la cuenca gasera Eagle Ford, e un acuífero que comparten Texas, Coahuila y Nuevo León.

De haber una gran contaminación  el acuífero transfronterizo de Edwards, que surte a la región de lo Cinco Manantiales, Piedra Negras y Ciudad Acuña, ya mostraría señales de la contaminación

De los 5 mil 834 millones 754 mil barriles equivalentes de gas natural producidos en Texas, una buen parte será comprada por México, donde los yacimientos permanecerán explotarse y los empleos sin generarse.

No al fracking dice López pese a que el 22% de los pozos de Pemex usan ese método

Para un gobierno que ha apostado por el uso del combustóleo y el carbón en la generación de electricidad, frenar lo pozo de fracking, cuyo daño al medio ambiente no tiene una impacto mayor que la quema de combustóleo y carbón, la decisión e incongruente y el beneficiario no el “pueblo de AMLO”, sino el de Donald Trump.

La prohibición de López se convierte en un nuevo cambio de reglas a contratos ya firmados entre particulares y el Estado Mexicano, y para estos inversionistas es México, no López Obrador, quien está incumpliendo.

El 8 de agosto de 2017 las españolas ACS  y  Cobra, anunciaron una inversión de unos 500 millones de dólares para desarrollar las Áreas  de explotación de gas conocidas como BG-01 y BG02, ubicados en la cuenca de Burgos, en los Doctor Coss y General Bravo, en Nuevo León y, Río Bravo, Tamaulipas, respectivamente.

En Tamaulipas el Área BG-02 incluye los campos “Treviño”, y el campo maduro “Francisco Cano”, contiguo al campo gigante Reynosa el cual trajo la bonanza de los años 70 del siglo XX, a la ciudad del mismo nombre, cuando la extracción de hidrocarburos llevó a Pemex incluso a exportar gas.

En Texas desde 2011 se han autorizado la perforación de unos 20 mil pozos que se han explotado mediante fracking, y en Estado Unido hay un promedio superior a 40 pozos nuevos por día, casi la mitad de esto en la Cuenca que Comparte con México.