Daniela Acosta se define a sí misma como “Madre, Columnista, activista, lideresa sindical #CarrilloPuerto y #PorUnTrabajoDigno. #TrabajadorasDelHogar Detesto la doble moral.

OPINIÓN

Viernes 19 de junio de 2020 /Daniela Acosta. -Ante la actual coyuntura, organizaciones de trabajadoras remuneradas del hogar han denunciado que trabajadoras de tiempo completo padecen condiciones de abuso extremo impuestas por sus patrones:

1) Se les aumenta la carga de trabajo,

2) Se les alarga la jornada laboral (de por sí ya extenuante), y:

3) Ante el aislamiento de las familias, son las que salen a hacer compras y en la mayoría de los casos no se les ofrece el equipo de protección personal indispensable para evitar ser contagiadas, ni los implementos que garanticen la higiene en la vivienda.

4) Sufren, en no pocos casos, de violencia verbal, psicológica e incluso física; son amagadas constantemente con el despido y el no pago de prestaciones laborales adquiridas;

5) Les prohíben reintegrarse a sus propios hogares; y, por si todo ello fuese poco:

6) Tienen como único espacio de descanso el llamado “cuarto de servicio”, espacio en el que sólo cabe una pequeña cama, sin mayor posibilidad de movimiento y privacidad.

Esa condición agobiante hoy en el confinamiento estrangula. Muchas de ellas provienen de comunidades rurales y cuando han sido despedidas, su desamparo es total, pues no pueden viajar a su lugar de origen y tienen que buscar un refugio donde vivir y enfrentar el reto de conseguir tres alimentos al día.

Para quienes trabajan “de entrada por salida”, las condiciones de trabajo son muy similares. En algunos casos, persiste la amenaza de ser despedidas si no concurren a trabajar, a pesar del confinamiento social decretado, aunque las posibilidades de infectarse en el transporte público son altas, pues ellas carecen de los insumos necesarios para su protección, aparte de que incurren en gasto de transporte.  Ante estas dificultades para acudir a trabajar, deben enfrentar la falta de pago íntegro de su salario, que generalmente ya está por debajo del mínimo nacional.

Al día de hoy, es muy difícil saber, cuantas trabajadoras del hogar han perdido su empleo de febrero al 16 de junio, pero lo que sí se sabe es que la gran mayoría de las trabajadoras que prestan sus servicios bajo la modalidad de trabajo por días u horas se ha quedado sin trabajo y sin ningún tipo de ingreso compensatorio; y por su invisibilidad y dispersión en los registros nacionales, no reciben el apoyo gubernamental de ningún tipo.

Las trabajadoras remuneradas del hogar resienten hoy mayor presión sicológica y en sus ingresos, aunque en México sus derechos ya han sido reconocidos aún no han sido aplicados, ni cumplidos, marcando un claro déficit de trabajo decente para ellas.

Las pocas organizaciones existentes, y está en particular, antes de que estallara la pandemia, estábamos en medio de un proceso dual; por un lado tratar de hacer visible en todos los foros este problema empujando para que el Congreso pusiera los derechos fundamentales de estas trabajadoras en su agenda, cosa que conseguimos, y por otro lado estamos en un proceso de convencimiento y organización de las compañeras para lograr que se sumen de manera organizada a la exigencia de garantías efectivas para el ejercicio del derecho a la libertad sindical, que es un derecho humano que habilita a otros derechos, en la medida en que permite la organización, representación, participación, defensa y reivindicación de otros derechos de las trabajadoras.

En el Seguro Social, a principios de este año estaban registradas en la modalidad de seguro voluntario apenas 2020 trabajadoras del hogar, debemos recordar que uno de cada diez trabajadores del hogar es hombre y nueve mujeres.

El Programa piloto del IMSS para su incorporación a la seguridad social marcha muy lentamente en el registro de compañeras, pues en los ocho meses transcurrido entre su puesta en marcha y diciembre de 2019, sólo estaban inscritas 11 mil 947 de un universo de 2.3 millones de trabajadoras, esto es el 0.5 % del total, con la pandemia este y muchos otros programas se atrasaran sin duda, postergando una vez más el ejercicio de los derechos de las trabajadoras del hogar.

 

Un comentario en «Sufren trabajadoras domésticas desempleo y abusos durante la pandemia»

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