Hace Morena campaña de campaña de vacunación

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*  Presumir en un spot uso de 2,195 millones de pesos de su financiamiento público para la compra de vacunas, debería tener consecuencias legales para Morena, pero apuestan a la inmunidad del rebaño de AMLO.

Edmundo Crespo Ruiz

«Cuando un partido renuncia a sus prerrogativas, ese recurso se devuelve a la Tesorería y el INE ni los partidos pueden incidir en el uso de los recursos, para eso está la Cámara de Diputados que aprueba el presupuesto», Ciro Murayama, Consejero del INE, 29 de diciembre de 2020.

En las campañas electorales se vale utilizar todo lo que esté al alcance para obtener el apoyo ciudadano y que éste se vea reflejado el día de la elección. Soy un creyente de que en México se respeta la voluntad ciudadana expresada en las urnas y es lo que ha permitido la alternancia desde el 2000 en la Presidencia y que ningún partido (en las urnas) obtenga la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados desde 1997; lo de 2018 en mis términos es un agandalle, lo que los abogados llaman «fraude a la ley».

Para no dejarlos con la duda de que es «fraude a la Ley» me explico: es burlar una norma utilizando otra. Eso fue lo que hicieron Morena y sus aliados al llegar a la Cámara de Diputados y agandallarse la mayoría con poco más del 40 por ciento de los votos en las urnas, seguramente en un futuro será usado en la academia como un claro ejemplo de un «fraude a la ley electoral», al lado de las “Juanitas” y de Rafael Acosta Ángeles, el famoso “Juanito”, que se prestó a que AMLO burlara la ley en Iztapalapa en las elecciones de 2009 para permitir que Clara Brugada, que no cumplió con los requisitos para ser candidata, llegara a la delegación.

Con estos antecedentes en mente, no es de extrañar el modus operandi de la cuarta transformación, léase Morena, es el que traen en su ADN. Burlarse de la ley, antes de que digan que todos los partidos lo hacen, coincido con ustedes, seguramente todos los hacen, pero el que gobierna ahorita es Morena y además su líder presume todos los días que no son iguales, que lo ofende que lo comparen, que ellos no usan el gobierno para beneficiarse en las urnas.

Puedo seguramente equivocarme, pero no recuerdo que ni el PRI ni el PAN cuando gobernaban se cubrían en mantos de pureza y desacreditaban a los demás partidos. Lo que sí recuerdo es que la oposición, en todo su derecho, criticaba y cuestionaba el uso del poder para beneficiar al partido gobernante, de ahí surgieron todas las leyes que hoy rigen nuestros procesos electorales, aun son perfectibles sin duda, pero que se ha avanzado mucho es innegable, tan han avanzado que López Obrador llegó a la Presidencia.

Por cierto, antes de que malinterpreten lo que escribí en el párrafo anterior, y piensen que yo soy de los que creen que a nuestro líder le robaron la elección del 2006, no es así, para mí él la perdió con todas las de la ley.

Si algo sabe hacer AMLO es aprovechar las lagunas que genera la falta de información (a veces él mismo genera esas lagunas) para desinformar. El supuesto fraude que origina tanto rencor de su parte hacia el expresidente Felipe Calderón sólo existe en su mente y la de sus seguidores, así como el “voto por voto”, NUNCA se solicitó la apertura de todas las casillas, sólo de las que él perdía, «hágase la justicia en los büeyes de mi compadre». Inolvidable (por lo menos para mí) aquella foto cuando declaró que estaban rellenando una urna y en realidad era un ciudadano en sus responsabilidades de funcionario de casilla que estaba sacando los votos para el conteo el día de la votación, pero ese es otro asunto, sólo lo menciono para recordar el ADN que tiene Morena.

Y sin duda aquel día que se desarrollaba el cómputo distrital del 2006, que se hizo a la vista de todos, y que se fue a dormir llevando una ligera ventaja para despertar al siguiente día con la derrota que él sabía que había sufrido, y de ahí agarrarse para gritar fraude, cuando lo que sucedió esa noche, en realidad, lo documentaron algunos medios en esa época, fue que los representantes de López Obrador utilizando todo lo que la ley les permitía, retrasaron el cómputo en las secciones que iban a perder, como Nuevo León y Guanajuato, lo que provocó que las primeras secciones en registrarse eran en las que el entonces perredista ganaba. Un montaje muy bien planeado para convencer a sus seguidores.

La legislación actual está hecha para evitar que el partido gobernante se apropie de los programas sociales, para tratar de asegurar que el piso sea parejo para todos. El apropiarse de la campaña de vacunación cuando es algo que el Gobierno federal debe de hacer es, sin duda, una burla a la ley, es de esperarse que en los siguientes días el Tribunal federal electoral se pronuncie sobre este tema.

Por si no han tenido oportunidad de ver o escuchar el spot es el siguiente: «El gobierno de la Cuarta Transformación garantizará que todas y todos recibamos la vacuna contra el Covid-19. Y en MORENA pondremos la mitad de nuestro presupuesto para la compra de vacunas y que éstas lleguen a cada rincón del país, parejo, sin distinción social, sin influyentismo y sin corrupción. Porque la salud es un derecho, no un privilegio».

Sin duda que dirán qué mal haría Morena en no utilizar esto para su beneficio, en lo cual podría coincidir, sólo que este es un país de leyes.

Creo que uno de los requisitos para que un spot en las campañas políticas salga al aire es que no diga mentiras. Al renunciar Morena al financiamiento público, este recurso simplemente no sale de la Secretaría de Hacienda y es parte de todo el dinero público y se destina para cualquier cosa que la Cámara de Diputado decida (no se rían, eso dice la ley).

Si lo que Morena asegura que ese recurso es para la vacuna es cierto, significaría que López Obrador ha mentido de manera reiterada los últimos meses al asegurar que el dinero para la vacuna ya estaba en las cuentas de Hacienda, ¿a quién le cree usted a AMLO o a Mario Delgado?

Es decir, esos 2,195 millones de pesos que Morena rechazó en realidad serán usados para el Tren Maya, para el aeropuerto de Santa Lucia, para la Refinería de Dos Bocas, para algún programa social o para inyectarlo a Pemex, pero no para la vacuna. Por lo menos yo sí le creó a AMLO que había recursos para la vacuna, sería una irresponsabilidad, por decir lo menos, estar atenido a que su partido renunciará a la mitad del financiamiento, que por cierto se entrega mensualmente, durante todo el año.

Tan sólo por este hecho debería de ser bajado, por faltar a la verdad.

Además, más allá de lo que nuestro líder diga, la Ley prohíbe que los programas sociales sean utilizados por el partido en el poder en sus campañas, y creo que las campañas de vacunación es uno de ellos, que por cierto existen desde hace muchos años.

Quiero ir un poco más allá; creo que el uso que Morena está dando a estos 2,195 millones de pesos debe de ser considerado como un acto de campaña, que se encuadraría primero en «un acto anticipado de campaña» y segundo en «un rebase al tope de campaña».

Un acto de campaña es aquel con el que un partido político busca obtener el apoyo ciudadano, los abogados de los infractores siempre argumentan que «no se pide expresamente el voto», pero creo que la intención final es esa. Ojalá y el día que llegue al pleno del Tribunal Federal Electoral se discuta a fondo y no salgan con que ‘es un hecho consumado’ o ‘aún no hay campañas’.

El tope de campaña para cada una de las 300 elecciones de diputados federales es 1,648,189.00 pesos, para un total de 494,456,700 pesos, sólo el 23 por ciento de los 2,195 millones de los que ya se está beneficiando Morena hacia la elección de junio. Por eso considero que con este acto anticipado de campaña de Morena ya se rebasó su tope de campaña.

Una de las sanciones a las que podría hacerse acreedor Morena es quitar la victoria en los distritos que gane, ¿se atreverá el Tribunal Electoral Federal?, claro que no, a eso le apuesta el ADN de Morena, como AMLO apostó y ganó muchas veces al burlarse de la ley electoral, consistentemente por años al estar en una campaña continua.

Ojalá y entre sus propósitos de fin de año esté poner el menos su granito de arena para que siga funcionando la democracia en México y esté contemplando votar dentro de 144 días, tenga en mente que, aunque pierda el candidato que apoye en su distrito federal, su voto permitirá que ese partido lo represente en el Cámara de Diputados. Parafraseando la canción de Django: «es mejor votar y después perder, que nunca haber votado».

Han pasado ya 30 días naturales desde que realicé tres solicitudes de información a la Lotenal, al Insabi y al Indep para conocer con más detalle el informe financiero de la mal llamada rifa del avión presidencial. Tienen de plazo 20 días hábiles para responder, vence a finales de este mes, a ver si, como dice López Obrador, no es necesario recurrir al INAI para poder acceder a la información.

¡Hasta la próxima semana!

ecrespo@mobilnews.mx

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