opinión

La 4T eligió la peor estrategia contra el virus  y su crisis económica, ahorcó la planta productiva, compra la peor vacuna y ahora le mienta la madre al brujo ¿Qué podría salir mal?

Martes 26 de enero de 2021 /Efraín Kleriga/MXPress. –Si Andrés Manuel López Obrador no oyó su nombre en la orden ejecutiva de Joe Biden para “comprar americano”, tenemos que asumir que sólo escucha cuando se le pega la gana.

El nuevo presidente de Estados Unidos sabe mucho de realpolitik, no pega abajo del cinturón como Trump ni se dedica a gargajear como López, actúa con sigilo y suele ser eficiente.

El día en que México debió comenzar a tender puentes a través del TMEC para no verse afectado por la orden ejecutiva de Biden, el primer moreno del país estuvo ocupado fingiéndose enfermo y haciendo llamados trasatlánticos a Vladimir Putin.

La amistad con un presidente de Rusia luce tan poco eficiente y cara, en todos sentidos, como la vacuna Sputnik V que va a adquirir López, para ahorrar dinero para sus elefante blancos con vidas que constitucionalmente está obligado a cuidar.

La amistad con el líder de Rusia (Antes URSS) no era buena palanca política ni en tiempos de la Guerra Fría, ahora, el putinazo, hará que comencemos a ser vistos en Washington como el amigo poco leal y el vecino sospechoso.

La orden ejecutiva de Biden le va a pegar a los productos mexicanos que tienen alguna integración de partes o procesos o capital de China, y no son pocos, y eso va a dificultar una recuperación económica que ya hoy parece improbable.

La compra de 24 millones de dosis de la vacuna Sputnik, luego de que se utilizó la vacuna Pfizer (Cuya eficacia sí se conoce) para vacunar a morenos, candidatos, dirigentes y estructura promotora del voto, no parece, es una traición a los gobernados.

Estados Unidos no ha aprobado la vacuna Sputnik, pero tampoco lo ha hecho la Unión Europea y aunque los maromeros de la Cuatrote dicen que Angela Merkel ya fincó un pedido, es falso.

Un científico mexicano de muy alto nivel me comentó: “Nadie sabe nada de esa vacuna (Sputnik V) Es todo un misterio. Supuestamente usa un vector, es decir, una proteína montada en otro virus para generar inmunidad.

“No han dado información (Gamayel de Rusia) para su aprobación en la Comunidad Europea ni en la FDA en EUA.  No han completado la fase III, es decir su uso en humanos, para ver sus efectos colaterales y la capacidad de generar anticuerpos”, confió.

La brillante primera ministro de Alemania ofreció  a los laboratorios rusos Gamaleya, apoyo para el desarrollo de su vacuna Sputnik V, en busca de que la Unión Europea pueda aprobar su uso.

«Más allá de todas las diferencias políticas que actualmente son grandes, podemos, sin embargo, trabajar juntos en una pandemia, en una zona humanitaria», dijo Merkel, quien solamente tendió la mano, no fincó un pedido.

Gamaleya no ha hecho públicos los protocolos de la tercera fase de pruebas, y  para entrar a México, cuenta sólo con el aval de Hugo López Gatell, el epidemiólogo teórico cuyo plan ha costado unas 370 mil vidas.

El costo de la vacunación, según un estudio encargado por la Fundación de Investigación de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) para países no desarrollados podría llegas a nueve mil 200 millones de dólares.

En México el costo de la combinación inicialmente planteada: Pfizer, AstraZeneca, Moderna y Sputnik oscilaría en los 40 mil millones de pesos, costo alto pero muy inferior al presupuesto de los elefantes blancos del obradorismo.

Pero el costo de no inmunizar efectivamente a la población, y crear un problema de salud para combatir otro, puede demoler hasta la última piedra de la cuarteada economía mexicana.

Entre el aeropuerto de pocos vuelos, el tren de poco empuje y la refinería para petróleo inexistente, este año tendrán cuatro a cinco veces más presupuestos que el costo total de comprar vacunas aprobadas.

Es claro que, si no se termina Santa Necia este año, si no se sigue talando selva para el Tren Maya y si se callan un poco las Dos Bocas, no habrá gran impacto económico y el único daño será al ego del  macuspano.

Más claro aún es que el costo de vidas y el impacto para la economía si no se inmuniza con vacunas eficientes a la población este año, empeñara el desarrollo por más de una década.

A esta cálculo mal hecho —una raya más al tigre— se suma la torpe postura política de querer tratar al gobierno de Biden tomando vodka y mandado besitos a Donald Trump.

Aunque en su fantasía infantil, López Obrador pensó que se podía fundar en México una dictadura populista, siguiendo los pasos que le funcionaron al castrismo, un poco menos al chavismo, en el aquí y ahora de México es tirarse a una alberca sin agua.

No parecen existir planes de la Cuatrote para reactivar la economía mediante el único canal viable: El TMEC, porque fuera del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, parece haber poca vida.

¡Vamos! Fuera de las calenturas macuspanas, la economía de México no irá en buena vía si no comenzamos a tender puentes y vías hacia un destino conocido. Mentarle la madre y cantarle un tiro derecho a Biden, va a terminar en Knockout para el gobierno y toda una generación.

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