Rubén Rocha Moya, tiene motivos de sobra para andar preocupado.

La gente ya se percató que Lopez Obrador, ha mentido. Con la economía. Con la inseguridad. Con la pandemia. Con los muertos, Con las vacunas. Con las masacres. Con la electricidad. Con el petróleo. Con su salud. Con el combate a la corrupción. Y con muchos temas más. En pocas palabras. El gobierno de la 4T ha sido un carnaval de mentiras. ¿Los resultados? Una evidente e innegable caída en la aprobación ciudadana para la gestión presidencial y de su partido.

Si a López Obrador le va mal en las encuestas a los candidatos de Morena también.

La encuesta de la semana pasada de GEA-ISA los puso mal y de malas. De noviembre 2020 a marzo 2021, López Obrador perdió siete puntos de aprobación ciudadana. ¿Cómo se traduce ese porcentaje en votos menos para Morena? De acuerdo a los parámetros de los encuestadores: Un punto porcentual equivale a 500 mil sufragios. Por tanto. Lopez Obrador y su partido estan perdiendo 3.5 millones de votos en solo cuatro meses con un promedio mensual de 2.2 puntos.

La credibilidad de López Obrador ha tenido una importante caída en los últimos cuatro meses.

El 53 % de la población “le cree poco”, y el 31 % “no le cree nada”. Solamente el 13 % “le cree mucho”. Esta medición es demoledora contra Lopez Obrador. La historia ha demostrado que un Presidente jamás recupera su credibilidad ante los ciudadanos, por dos razones fundamentales: Primero, por el desgaste natural del ejercicio del poder. Segundo, porque es más común continuar bajando en su aprobación, en lugar de recuperarse y subir en las encuestas.

La encuesta de GEA-ISA, revela promedios que le restaran votos a Morena el 6 de junio.

La desaprobación hacia López Obrador ha ido creciendo. Se ubica en 43 % de la población. Según GEA-ISA, en noviembre pasado la desaprobación era del 37 %. A la pregunta: ¿Usted cree que el país va ahora por un rumbo correcto, o por un rumbo equivocado?, el 51 % de ciudadanos respondió que México va por un rumbo equivocado, y el 35 % contestó que va por rumbo correcto. Estos son algunos de los motivos para atacar al INE y desconocer los resultados

El ganso se cansó y se convirtió en un “lame duck”.

Los candidatos de Morena no han tenido en cuenta que, en política, el discurso tiene fecha de caducidad, y si no se renueva, se vuelve intrascendente. Ejemplo de ello fue la mañanera del lunes pasado, en donde se vio a un Lopez Obrador, desganado, repitiendo las mismas frases de siempre, citando lugares comunes, hablando de Emilio Lozoya, diciendo que su Gobierno lucha contra la discriminación y apoya a las mujeres, criticando a EU por su política migratoria, etc.

Con solo 28 meses en el poder, Andrés Manuel Lopez Obrador, ya luce desgastado y desinflado.