Todo indica que el jefe de campaña del Morena y su economía moral no ganarán el anunciado Premio Nobel de Economía y no crecerá en todo el sexenio.

Martes 6 de abril de 2021 /Efraín Kleriga/MXPress. –En agosto de 2020 Andrés Manuel López Obrador festejó por anticipado el triunfo de su estrategia económica contra la crisis, que incluyó un paquete de ayuda de apenas poco más de medio punto porcentual del PIB y junto con el gasto para atacar la pandemia supero un punto del PIB.

Lo que llamó su estrategia, una medida para combatir un bache económico no una crisis enorme, incluyó recortarle gastos a todos los rubros incluida Salud, en medio de una pandemia y destruyó infraestructura en salud, agua potable, carreteras, educación,

“Nosotros estamos apoyando abajo, porque antes se rescataba a los de arriba y se pensaba que eso iba a bajar, pero no es así”, aseguró el 27 de agosto, pero su apoyo llego a menos del cinco por ciento de la población, aunque sus cuentas alegres ase

«Imagínense si hubiéramos contratado deuda adicional, eso en el corto o largo plazo se traduce en tener que destinar más presupuesto para pagar servicio de deuda. En algunos países lo que hicieron fue contratar deuda, entregar dinero a las corporaciones, se les cayó la economía más que a nosotros y se endeudaron por completo. Entonces yo espero que el caso de México al final va a ser un ejemplo, vamos a patentar esta vacuna», festejó.

Lo cierto es que los datos indican que fuera de la remesas que envían los mexicanos en el exterior, todos los demás indicadores de la 4T son negativos desde el inicio del sexenio.

Se estima que desde que Andrés Manuel López Obrador es presidente, han salido poco más de dos millones de mexicanos en busca de empleo.

Si en 2020, Brasil, Chile, Perú, Argentina que destinaron apoyos por más del más del cuatro por ciento de su PIB, cayeron (-)5.8, (-)4.1, (-)11.1, (-)10.0, excepto Argentina y su gobierno populista tan querido por López Obrador, los demás alcanzarán el nivel de 2019 para 2022.

Los niveles precrisis de esos países corresponden a un 2019, un año de crecimiento, mientras  en México fue un 2019 de recesión.

Otro gobierno populista, Venezuela, se seguirá hundiendo con una rapidez lastimosa. El gobierno Bolivariano desató una crisis que en los cinco años anteriores a 2020 hizo que la economía encogiera  su producto interno bruto a la mitad del nivel anterior a 2013.

Venezuela, el país que ha sido elegido como hoja de ruta, cayó (-)30 por ciento adiciona en 2020, y este año se pronostica que decrecerán al menos (-)10 y en  2022  (-)s 5.0 por ciento y serán el país más pobre de América, tras haber sido el más rico antes del gobierno de Hugo Chávez.

Para este año la economía «Premio Nobel» de México aspira con mucho a un crecimiento anual del 5.0 (la iniciativa privada pronostica 3.89) con lo que recuperaría apenas la mitad de la caída y un 3.0 para 2022, con lo que aún restaría un punto porcentual, sólo para alcanzar el nivel de 2019, y otro punto más, para alcanzar el nivel de 2018, mientras en Brasil, Chile y Perú sí habrá rebote.

La economía premio Nobel de López Obrador, apunta para lograr un crecimiento anual promedio en su sexenio, en el mejor de los casos, de 0.3 por ciento, contra el 2.5 que promediaban los odiados gobiernos neoliberales.

Es decir, el crecimiento acumulado a lo mucho sería el dos por ciento en dos años, mientras la inflación rebasará el 15 por ciento y el crecimiento poblaciones el seis por ciento. O sea, para atrás como cangrejos.