López Obrador mintió (viejamente) al prometer que revisarían el precio, porque su gobierno cobra hasta 5.19 pesos de impuesto por litro de combustible

Miércoles 7 de abril de 2021 /Efraín Kleriga/MXPress. –El viernes 1 de enero de 2021 la gasolina costaba 18.31 pesos por litro de magna, 18.79 la premium, y 19.46 el diésel a la fecha registran aumentos entre 10.2 y 13.5 por ciento, no sólo crecieron más que la inflación sino son el principal factor inflacionario.

Los incrementos de los combustibles este año son de 10.43 por ciento la gasolina de 87 octanos, 13.49 por ciento la Premium o de 91 octanos y 10.17 por ciento el Diésel.

El presidente Andrés Manuel López Obrador afirma no estar seguro de que esos porcentajes superen el margen de inflación, dice que el aumento “no tiene justificación”, que “investigan” el entuerto, lo cierto es que no ha hecho nada para bajarlos con el mecanismo que tiene el gobierno federal, el único, manipular las cuotas.

“Estamos revisando este asunto porque, en efecto, sobre todo se ve en la Ciudad de México y en otras partes, pero aquí es notorio que están los precios arriba, sin justificación”, dijo el 22 de marzo solamente para quitarse la presión, pero no hizo nada al respecto.

Dos días después hubo un ajuste a la cuta del impuesto especial sobre prestación y servicios, y se ajustó solamente la que se cobra a la gasolina de bajo octanaje o Magna, de 4.79 pesos por litro a  3.48 pesos litro, pero la de la Premium y el Diésel siguieron iguales, cargando 4.32 pesos y 5.19 por litro, respectivamente.

 

En Estados Unidos el impuesto por galón de combustible promedia 30 centavos de dólar, lo que significa aproximadamente 1.09 pesos por litro, por lo que en México los combustibles pagan entre 3.3 veces y cinco veces más impuestos.

Un tanque de 40 litros de Magna o gasolina regular de 87 octanos costaba 732.40 y ahora cuesta 76.40 pesos más u 808.80 pesos, y si hablamos de 100 litros de Diesel, el combustible que impacta directamente los precios del transporte de pasajeros y de carga ahora se necesitan 101.70 más.

Además, ahora los combustibles de Pemex son más sucios, especialmente el monopolio estatal ha dejado de cumplir con la fabricación de Diésel UBA o ultra bajo en azufre, porque la Comisión Reguladora de Energía, ya convertida en dependencia del Ejecutivo, le ha renovado un permiso tras otro para diferir este compromiso.

Con López Obrador las emisiones de gases con efecto de invernadero, lejos de seguir bajando como es el compromiso de México con el Acuerdo de París, se han incrementado hasta un 10 por ciento.

En cuanto al gas licuado de petróleo o Gas LP el que más se utiliza en los hogares y comercios, el incremento ha estado entre 28 por ciento y 33 por ciento, dependiendo del lugar y el distribuidor.